Puedo tener lo que quiero, casi todo lo que quiero. Y lo que quiero realmente, me cuesta el doble, o simplemente se hace imposible, como un nudo que no se desatan. Me empeño igual a encontrarte, solo en mi mente. No quiero ver tu cara, ni siquiera un tiempo, superándote. Lo peor es saber que doy igual. Puedo generar sentimientos en otras personas, pero no en lo que tanto quise, en quien me deje caer, me permití vivir, gritar, era libre con vos. Sentía que a pesar de que dominaras parte de mi, era totalmente libre, me sentía plena, sentía que esa sonrisa que a veces pequeñas cosas podían generar, no se iba a borrar tan fácilmente y rápido. Pero si, se borraban de un momento a otro, por las caídas, por el eterno pie que pusiste adelante mio, donde tropecé tantas veces, y otras veces, me deje caer solo por sentirte, no importaba nada. Ya sabias que todos esos golpes, me los iba a dar, pero no creo que me hubieras creído haber sentido algo, el amor te agarro de improviso, de repente. No fue amor del que se llama enamorar, fue amor del que es bueno cuando todo esta calmo, pero que luego se vuelve enfermizo hasta desistir de aquello. Las revanchas se las llevo el tiempo, los hasta luego tu simple adiós..
